El gilipollas
En todas partes, sea el lugar que sea, siempre tiene que haber un gilipollas. Esto es así del mismo modo que el cielo es azul y los objetos caen hacia el centro de La Tierra. Por mucho que digan algunos, las leyes físicas están ahí y esta no es menos. El Gilipollas… es una realidad.

Nota mental: Todos los seres vivos tienen derecho a la vida...
Supongo que todos habremos estado, en un ámbito o en otro, en contacto con uno de estos individuos. A lo mejor ahora pensáis que no, pero eso no es así, todos tenemos cerca a uno… y si os parece que no lo tenéis, es que sois vosotros. No os preocupéis, en unos sencillos pasos os daréis cuenta de si sois o no un Gilipollas. Verdadero o falso que:
- Disfruto tocando las pelotas a la gente, por el motivo que sea, en el momento menos oportuno.
- No me siento realizado si mi palabra no es la última que se escucha en una conversación.
- Ante el éxito de otro, yo tengo que matizar y puntualizar (poniendome en evidencia ya de paso) los errores o imperfecciones de la materia en sí provocadora del éxito de ese otro. Incluso si esos errores no existen.
- Me marginan en mi lugar de trabajo pero yo pienso que me respetan y me tienen miedo. En alguna parte de mi ser sé que realmente me marginan y piensan que soy un inútil, lloro por las noches cuando nadie me ve por este motivo.
- Me doy asco a mi mismo, por este motivo me ducho con colonia. Lloro en la ducha cuando nadie me ve mientras me froto con la esponja compulsivamente.
- Me gusta tocar a la gente, cuanto menos les guste que les toquen, más les toco. Después me huelo la mano, soy Gilipollas.
Estas son unas directrices básicas para darse cuenta de que a uno lo rodea un Gilipollas o que uno es Gilipollas él mismo. Se puede saber de otras muchas formas, nuestro sistema limbico nos alerta cuando algún Gilipollas está cerca, aunque no lo conozcamos y no haya pronunciado palabra… sabemos de algún modo que esa persona es Gilipollas. Luego abre la boca y nuestro cortex frontal nos confirma lo que nuestros instintos ya sabían. Es una lástima que nuestro cortex no nos permita agredir al Gilipollas.
Normalmente, el Gilipollas, es familia de tu jefe. Pero, contrariamente a lo que se suele pensar, no es familia directa. Normalmente, los hijos de los jefes, viven bajo la presión de demostrar que no son el “tipico hijo de jefe”, suelen esforzarse bastante en ganarse su posición, aunque claramente la hayan conseguido por ser el hijo primero, luego por los méritos. Normalmente el Gilipollas es el primo de la cuñada de la mujer del jefe… pero se cree más jefe que el jefe y mejor en todos los aspectos.
Y así podría seguir durante párrafos y párrafos… pero no merece la pena. El Gilipollas, también por ley, os tiene que sudar la polla… porque es Gilipollas.
P.D: La foto, habla por sí misma.
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